Leyendo una de nuestras publicaciones favoritas, BBC News, hemos dado con un artículo que nos ha llamado particularmente la atención, titulado “Cambios de carrera durante el Covid: haz algo que te guste”.
El artículo recuerda que, históricamente, siempre que ha habido un shock económico, es la gente joven la que sufre el mayor golpe con sus ingresos y perspectivas laborales y la que más tarda en recuperarse.
Muestra el caso de un fotógrafo de Manchester que, en plenas restricciones por la pandemia de Covid-19, no sabía si su negocio sobreviviría: “corté mis gastos, empleé mis ahorros, no había salido de casa en meses, dejé de pagar por mi oficina y, aún así, no fue suficiente”, afirma el fotógrafo, especialista en retratos para el sector cultural. “Me pasé once semanas sin nada de trabajo, no sé cómo puede superar eso”. Por suerte, al ser ‘freelance’, contó con una ayuda del gobierno británico, que le ayudó en los peores momentos y con la que pudo diversificar su negocio al incorporar una tienda en línea y vídeos.
También es paradigmático el caso de una veinteañera, graduada en historia, que aprovechó la pandemia para reinventarse. Dejó su trabajo en una de las mayores agencias de publicidad para darle una oportunidad a sus sueños artísticos. “Pasé de trabajar en una gran oficina en el Soho a estar en mi casa pintando en mi habitación. Creo que lo que aprendes del último año es que la vida es corta, así que es mejor hacer algo que te gusta y por lo que sientes pasión”.
Por suerte para ella, su apuesta artística le ha salido muy bien: tras meses trabajando en su casa, pudo pintar en un estudio gracias al aumento de las ventas de sus cuadros y de la demanda de exposiciones. Es interesante saber, además, que muchas de las peticiones llegaron gracias a las fotos que publicó en Instagram.
“Es una gran diferencia poder trabajar en piezas más grandes, tener a gente que viene al estudio y hablar con ellos sin estar en mi habitación. Y no respirar los gases de las pinturas y no despertarme con un dolor de cabeza”, asegura.
Curiosamente, también su hermana creó su propio negocio durante el confinamiento, una aplicación para reparar y modificar las prendas de vestir: “he tenido a alguien a mi lado que ha experimentado lo mismo que yo. Eso ha sido realmente importante porque nos hemos apoyado mutuamente”, ha declarado la pintora a la BBC.