En tiempos de teletrabajo o, al menos, de modelos híbridos de trabajo -un par de días en la oficina, tres en casa-, saber decorar nuestro estudio doméstico se convierte en algo especialmente relevante. En parte es una cuestión estética, por supuesto, pero también de bienestar y de salud mental. Dos factores, estos últimos -lo confirman todos los estudios-, que contribuyen decisivamente a mejorar nuestro rendimiento y nuestra actitud frente al trabajo.
Porque trabajar, no hay más remedio, tenemos que trabajar de todos modos, pero más vale que sea en un entorno en el que nos sintamos bien y que nos guste. Eso no siempre es posible en las instalaciones de nuestra empresa, porque no depende exclusivamente de nosotros, pero en casa sí tenemos mayor control.
Pues bien, nos hemos recorrido el tablón de Pinterest de Elle Decor dedicado a la decoración de oficinas domésticas y estos son los ejemplos que más nos han gustado.
El diseñador Nicholas Obeid es el responsable de convertir un loft neoyorquino en este acogedor lugar que incluye una mini oficina minimalista, con muebles a escala para dar mayor sensación de amplitud al lugar y una artística cajonera. Ideal para quienes, a la hora de trabajar, apenas si necesiten un portátil y un bloc de notas.
Modernismo (y un poco de horror vacui)
El diseñador Charlie Ferrer es el autor de este modernista despacho hogareño que mezcla objetos vintage, arte y una amplia paleta de colores. El resultado está en las antípodas de algunos asépticos ambientes contemporáneos, pero solo es apto para quien tolere bien la abundancia de estímulos visuales.
El arte del menos es más
En el ámbito de los lofts transformados en hogares, el de la diseñadora Laura Hodges quizá sea uno de los ejemplos paradigmáticos de aprovechamiento del espacio. Difícilmente se puede conseguir más con menos elementos. Una planta decorativa de interior, una silla y una repisa con dos pisos. Si no pasas mucho tiempo sentado o te basta un aparato electrónico para trabajar, no necesitarás más.
Amplitud y abundancia
En contraste con el anterior ejemplo, en este se trata de un ‘más es más’. Delphine Krakoff recibió el encargo de decorar una amplísima casa que incluye esta espaciosa sala convertida en oficina. Ella aceptó el reto y no escatimó en elementos visuales y decorativos. Una amplísima mesa de estética moderna preside una oficina doméstica que incluye un gran ventanal que entusiasmará a los invitados, una alta estantería bien nutrida en libros y hasta una espaciosa zona de reuniones.