Las ventajas de la integración creciente

Table of Contents

La integración creciente es el método empleado por una compañía para obtener más control sobre la distribución de sus productos y servicios. Por ejemplo, la creación de Disney+ por parte de la casa del ratón, que le permite distribuir sus contenidos directamente a los clientes, sin intermediarios.


En cierto modo, es como un derivado de la integración vertical. En este último caso, una compañía se encarga de nuevas fases del proceso de producción al comprar otras empresas o ampliando su actividad para cubrir esa nueva fase. Cuando se aplica a los primeros pasos del proceso de producción, se llama integración ascendente. Cuando tiene que ver con los últimos pasos, se trata de integración descendiente.


Una compañía puede recurrir a la integración creciente para varios pasos del proceso de producción, como asumir el control tanto de las ventas como de la distribución de sus productos. Tomar el control de más etapas aumenta tanto el riesgo como la recompensa: la compañía asume más responsabilidad de los costes de producción pero también reduce el número de actores que comparten los beneficios de una producción exitosa.


Una vez aclarado en qué consiste la integración creciente, veamos cuales son las fases habituales de un proceso de producción, pues nos ayudarán también a entender mejor las ventajas y los riesgos de este tipo de integración y podremos valorar si merece la pena para nuestro negocio.

Materias primas: durante esta fase, una compañía crea las materias primas necesarias para crear un producto.


Manufactura: emplea las materias primas para realizar los productos que serán comercializados.


Distribución: una compañía de distribución transporta el producto terminado desde la fábrica hasta la tienda.


Venta: los clientes compran el producto final en una tienda.


Servicio post venta: ofrecer servicios adicionales, como la instalación, el mantenimiento y las garantías, puede contribuir decisivamente a monetizar aún más un producto.


Lo habitual en el caso de las pequeñas y medianas empresas es que cada una se encargue de una parte de ese proceso. Sin embargo, una empresa ambiciosa y con buena salud económica puede plantearse una integración creciente al asumir una segunda fase del proceso. Por ejemplo, una tienda puede empezar a ofrecer servicios de post venta o, un proveedor de materias primas puede decidir encargarse también de la transformación de esos materiales. A corto plazo los gastos aumentan y el riesgo es mayor, pero a largo plazo suele ser una decisión beneficiosa.

Imagen de admin

admin

POPULARES ESTA SEMANA

LOS MÁS LEÍDOS

TAGS

Otras noticias relacionadas

El poder colectivo: cómo el crowdfunding y el crowdlending democratizan la inversión y la financiación La tecnología ha …

Recursos humanos e IA generativa La inteligencia artificial generativa (IA generativa o IA Gen) está reconfigurando el panorama …

Si eres tú quien debe preparar una presentación para tu empresa, quizá quieras pensártelo dos veces antes de …

Nuestro principal consejo ante una mente tan clarividente es leer su bibliografía y echar un atento vistazo a …

El portal integral para emprendedores y profesionales

Emprender & Más

Emprender y más es un portal integral para emprendedores y profesionales, con contenido actualizado sobre negocios, innovación, tecnología y estilo de vida. 

Sobre nosotros