El auge de la venta directa incluso en tiempos de pandemia

A pesar de que la economía global se redujo un 4,4% durante el 2020 a causa de la pandemia de Covid-19, y a pesar del drama del desempleo, un informe de la World Federation of Direct Selling Associations afirma que las ventas directas globales crecieron un 2,3% respecto al año anterior, de modo que pasaron de 175,3 billones de dólares en 2019 a 179.3 billones de dólares en 2020.


El informe revela también que la Tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR son sus siglas en inglés) de los últimos tres años está creciendo a pesar del Covid-19. El CAGR del 2017 al 2020, exceptuando China, fue del 3%, lo que demuestra la resiliencia de la venta directa en un momento en el que muchos sectores comerciales han experimentado una tendencia a la baja debido a la pandemia.

¿Qué es la venta directa?


Es un canal de ventas que usan las compañías para promocionar sus productos más allá de las tiendas físicas, directamente al consumidor final, y esencialmente a través del boca a oreja gracias a los usuarios existentes. En cierto modo, la venta directa es la evolución de los vendedores ambulantes de inicios del siglo XX: esa era la forma original de ‘gig economy’ antes de que las grandes compañías tecnológicas popularizaran este tipo de empleos flexibles.


Muchos negocios en todo el mundo usan el modelo de negocio de venta directa para promocionar productos especiales y servicios en categorías como el bienestar, la nutrición, los cosméticos, los productos domésticos…


Por otra parte, a mucha gente la venta directa les ofrece la gran oportunidad de ser micro emprendedores y construir negocios de ventas promocionando ese tipo de productos cuando se inscriben como distribuidores de compañías de venta directa.
Quizá por eso el crecimiento continuo de la industria de venta directa no es una sorpresa. Históricamente, esta industria ha experimentado siempre crecimiento durante los periodos de recesión económica. Durante periodos de incertidumbre económica, de hecho, hay más gente consciente de la importancia de establecer más vías de ingresos y, para quien quiera empezar un negocio, la venta directa es una oportunidad atractiva que no requiere de una gran inversión inicial ni precisa de un gran esfuerzo logístico.


Con la pandemia, finalmente, muchas de las estrategias de venta directa se han adaptado a las herramientas digitales y virtuales, así que tienen el camino libre incluso en tiempos de Covid-19.

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