Quien esto escribe ha estado teletrabajando desde mucho antes de que llegara la pandemia de Covid-19. Es más, prácticamente toda su carrera laboral se ha desarrollado con trabajos remotos. Sin embargo, puntualmente también he tenido que acudir diariamente a una oficina, así que estoy familiarizado con ese tipo de dinámica laboral, que es la habitual para un gran número de trabajadores.
Dado que he conocido ambas vertientes y que el teletrabajo ha sido mi especialidad, he pensado que sería interesante determinar cuales son las principales ventajas y desventajas del teletrabajo. No me centraré aquí, en cambio, en si esa nueva metodología ha llegado para quedarse, puesto que eso será objeto de otro artículo.
Ventajas
Desde que teletrabajo, mi rutina ha cambiado completamente y siento que estoy algo más cerca de la tan ansiada conciliación y he ganado en calidad de vida.
El no tener que ir a la oficina, para empezar, me supone 2 horas más libres al día y me evita el estrés que supone el tráfico y el encontrar aparcamiento (en la mayoría de ciudades, da igual tener cierta flexibilidad horaria porque al final hay atasco a todas horas y siempre es complicado aparcar cuando no tienes plaza de garaje).
Ahora tengo más tiempo para hacer deporte o para realizar actividades que me gustan.
Si pido algo por internet, sé que estaré en casa cuando llegue.
Puedo organizarme mejor el día en caso de tener cita médica, gestión administrativa u otro compromiso.
Es más fácil comer sano: antes me daba perece llevarme el táper y cocinar la noche anterior, pero ahora puedo cocinar en casa en lugar de ir a algún bar.
Cuidamos el medioambiente al reducir los transportes en coche, cosa que también supone una reducción del gasto en gasolina.
Puedes trabajar con el vestuario que quieras.
Desventajas
Puedes sentir algo de aislamiento social (impresión amplificada por la pandemia de Covid-19).
Se puede romper el ambiente de equipo (de nuevo, eso tiene que ver con la dificultad de hacer de tanto en tanto reuniones in situ por la pandemia).
Falta de regulación sobre el teletrabajo, de modo que en la mayoría de los casos ha supuesto un aumento en gastos como la factura de la luz.
Para quien tenga menores a cargo, sobre todo cuando no van al colegio, puede suponer un problema para cuestiones como reuniones, momentos de estrés…
Si no sabes desconectar, puedes acabar trabajando más horas que en la oficina.